No hay riqueza en el mundo que pueda sustituir el sentirse bien con uno mismo, bendita paz. Que tendrá esta palabra que con solo pensar en ella cada mañana  podemos obrar grandes cambios en el mundo.

Ya lo decía Lope de Vega en la parte final de uno de sus poemas

 

«Estése el cortesano

procurando a su gusto

la blanda cama y el mejor sustento;

bese la ingrata mano

del poderoso injusto,

formando torres de esperanza al viento;

viva y muera sediento

por el honroso oficio,

y goce yo del suelo,

al aire, al sol y al hielo,

ocupado en mi rústico ejercicio;

que más vale pobreza

en paz que en guerra mísera riqueza

Lope de Vega